La invitación al Rey de España para participar de los festejos del Bicentenario es, sin duda alguna, una provocación a un sector de la sociedad que defiende los símbolos que establecen una identidad con el ser Argentino, símbolos que tienen su origen en el Siglo XIX pero que durante el gobierno de Nestor y Cristina renacieron en simbiosis con el Estado.
No es casualidad ni inocencia que desde que asumió el gobierno de Cambiemos quiten a los próceres de nuestra moneda, se invite al presidente de Estados Unidos durante el Día de la Memoria, y que los festejos del 25 de Mayo y 20 de Junio sean elitistas y con una plaza cerrada al Pueblo.
Durante el Peronismo se exacerbo el Nacionalismo: primero esta la patria. Se identificó al enemigo que venía a saquearnos, a quedarse con lo que como país nos pertenece y se identifico al enemigo que no tenía reparo en entregarlo. Cuando los intereses económicos de los grupos dominantes empezaron a verse más y más afectados, la destrucción comenzó. Proscripción primero, terrorismo de Estado después.
La patria, la democracia y la economía quedaron tan debilitadas que parecía un daño irreversible. Los años intensos de neoliberalismo que siguieron, solo colaboraron a generar un estado de ánimo social donde se vislumbraba un futuro oscuro, sin sueños y solo con supervivencia. ¿Como nos iba a importar la patria si no teníamos para comer?
En los últimos doce años se implementaron políticas de re activación económica y de resarcimiento histórico con el pueblo. Los símbolos volvieron a recuperar la fuerza que habían perdido, la soberanía volvió a estar en el discurso político y, como bien dijo Cristina en un acto del 25 de Mayo: Recuperamos la noción de Patria, y eso, es imperdonable, por que si el pueblo tiene Patria, la Patria no se negocia.
Cambiemos se disfraza con un discurso dialoguista, abierto y de reconciliación donde prima la empatia y las promesas para un país que, si no defiende lo suyo, tiene más posibilidades de insertarse positivamente en el mundo, ya que no le generaría conflictos a los países primer mundistas como si hizo el peronismo, y por eso, nos aislamos.
La persecución ideológica viene desde lo simbólico. Atacar a la Patria es un ataque colateral al Peronismo por que compartimos los símbolos. Nos fusionamos con la Patria desde la retórica y ahora nos atacan mediante ella.
La grieta. Nosotros y ellos. Lo suyo y lo nuestro.
"Lo suyo" como algo ajeno, como algo que no dudan en entregar a la hora de negociar. La patria, la independencia, la soberanía, en pocas palabras, "lo nuestro".
"Lo suyo" como algo ajeno, como algo que no dudan en entregar a la hora de negociar. La patria, la independencia, la soberanía, en pocas palabras, "lo nuestro".
Ya no existen los enemigos ni las amenazas externas, la amenaza es solo interna y es el Peronismo.
Desde esta perspectiva, solo el diálogo y la búsqueda de redención con nuestros históricos colonizadores pueden venir a salvarnos de doce años de destrucción, mentiras y corrupción. ¡Que viva el Rey de España!.
